The Role of Family Observations in the DRDP (2015) Assessment - Spanish (El Rol de las Observaciones de la Familia en la Evaluación del DRDP (2015))

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Se obtienen muchos beneficios al recopilar información de parte de las familias para completar el DRDP (2015). No obstante estos beneficios se reconocen ampliamente, muchos proveedores de servicios cuestionan la confiabilidad y validez de la información proporcionada por los padres; otros proveedores de servicios se preguntan qué hay que hacer cuando las observaciones de las familias y los proveedores de servicios no son las mismas. La discusión que se presenta a continuación, apoyada por hallazgos de investigación, ayuda a responder esas preguntas.

¿Cuáles son los Beneficios de Invitar a las Familias a Compartir sus Observaciones?

El instrumento de evaluación DRDP (2015) se basa en una observación naturalista; los evaluadores completan el instrumento al observar continuamente al niño a medida que participan en actividades típicas y cotidianas y documentan su progreso. Adicionalmente con el fin de dirigir la observación, los evaluadores deben invitar a los miembros de las familias (u otros proveedores y personas que prestan cuidado al niño) para compartir sus observaciones sobre el niño. Esto es especialmente importante cuando el evaluador tiene contacto limitado con el niño. Si el niño asiste a un programa de educación de niñez temprana y recibe servicios de educación especial específicos, tales como, terapia del lenguaje, entonces el proveedor de servicios de IFSP o IEP debe solicitar las observaciones de tanto los miembros de la familia como del maestro de educación general. El pedir a los padres que compartan sus observaciones resulta particularmente útil para aquellas destrezas que el niño no demuestra cotidianamente en el entorno educativo. Los padres tienen repetidas oportunidades para observar a su niño(a) en el transcurso del tiempo y en diferentes entornos, cómo interactúan con sus juguetes, otros niños(as) y adultos. Como resultado, las descripciones de los padres del comportamiento de sus niños en el hogar o en la comunidad ayudará a que el evaluador evalúe al niño de manera más certera ya que aumentará su conocimiento sobre el comportamiento del niño en diferentes entornos. El recopilar las diferentes perspectivas de los padres sobre el desarrollo y comportamiento del niño proporciona datos importantes y ecológicamente válidos, los cuales son de gran utilidad para realizar una evaluación y decisiones de intervención informadas.

¿Son las Observaciones de las Familias Confiables y Válidas?

A pesar de los muchos beneficios de tener las observaciones de las familias en la toma de decisiones informadas, frecuentemente los proveedores de servicios cuestionan si la información proporcionada por los padres sobre el desarrollo y comportamiento del niño es confiable y válida. La confiabilidad refleja el grado en que la información es consistente a través del tiempo y observadores. Por ejemplo, si dos evaluadores son consistentes en sus evaluaciones del DRDP (2015) para un niño en particular, sus puntajes se considerarán como confiables o consistentes con diferentes evaluadores. La validez se refiere a los tipos de inferencias significativas que se pueden hacer de la información o los datos recopilados. Por ejemplo, las muestras del lenguaje recopilados de niños pequeños en ambientes auténticos pueden permitir inferencias válidas sobre las habilidades de comunicación del niño en sus actividades diarias.

Existen dos términos que han dominado la literatura empírica basada en la confiabilidad y validez de las perspectivas de los padres sobre el desarrollo y comportamiento del niño: sobreestimación y subestimación. El término sobreestimación paternal se basa principalmente en los estudios empíricos conducidos a principios de los años 1950s hasta los 1990s los cuales examinaron la congruencia (consistencia o acuerdo) del padre y profesional examinados sobre el status del desarrollo y comportamiento del niño. Muchos de estos estudios informaron que los padres sobreestimaron el status del desarrollo y comportamiento de sus hijos cuando se compararon a los resultados obtenidos de los profesionales (vea Snyder, Thompson, & Sexton, 1993; Dinnebeil & Rule, 1994 para revisar esta literatura). Estos estudios sufrieron limitaciones metodológicas y no permitieron obtener conclusiones definitivas sobre la sobreestimación paternal (vea Snyder, Thompson, & Sexton, 1993 para una revisión comprensiva de limitaciones). Por ejemplo, en muchos estudios, se emplearon diferentes instrumentos por parte de los padres y profesionales para informar sobre las perspectivas del desarrollo o comportamiento del niño. Los padres a menudo completan las escalas de evaluación basadas en el criterio, diseñadas para recopilar información sobre el desarrollo o comportamiento del niño mientras que los profesionales administraron un test estandarizado directamente al niño. Estas variaciones en los instrumentos y acercamientos empleados para recopilar información introdujeron confusiones que llevaron a que los investigadores sugirieran que la sobreestimación paterna puede ser un artefacto de los métodos usados. En los años 1980s, Beckman (1984) y Gradel, Thompson, y Sheehan (1981) sugirieron que puede resultar de igual manera que los profesionales subestimen el status del niño, particularmente cuando los profesionales sólo recopilan información una sola vez en una evaluación estandarizada. En efecto, Snyder et al. (1993) encontró que 73 pares de profesionales y padres tenían altos niveles de consistencia y acuerdo en cuanto al desarrollo y comportamiento del niño cuando completaron los mismos instrumentos de la misma manera y cuando tuvieran repetidas oportunidades para observar en el transcurso del tiempo a los 73 niños que formaron parte del estudio. Estos hallazgos sugieren que no sólo las observaciones de la familia son confiables y válidas, sino que también son consideradas de manera esencial como parte del proceso de evaluación comprensivo.

¿Las Observaciones de la Familia Tienen que Siempre estar de Acuerdo con las Observaciones de los Profesionales?

A pesar que la congruencia (consistencia o acuerdo) en las observaciones puede ser importante en ciertas situaciones, las perspectivas contemporáneas en la niñez temprana sugieren que tanto los padres como los profesionales tienen información importante sobre el niño. Tal como lo mencionan Suen, Logan, Neisworth, and Bagnato (1995), las observaciones profesionales son muestras confiables del comportamiento del niño en determinadas situaciones (por ejemplo el salón de clases), mientras las perspectivas de los padres están basadas en una figura más completa que proporciona información valiosa para poder mejorar las observaciones profesionales. Por lo tanto, en vez de centrarse en la sobreestimación de los padres o la subestimación profesional, debemos reconocer el valor de cada perspectiva para tener una figura más completa del niño con diferentes personas y en diferentes ambientes.

¿Cómo Puedo Considerar las Perspectivas de los Padres cuando Varían de Mis Observaciones?

En el contexto de la evaluación del DRDP (2015), los profesionales deberán buscar las perspectivas de los padres sobre el desarrollo y comportamiento del niño. Cuando las perspectivas de los padres varíen de las perspectivas de las observaciones de los profesionales, considere lo siguiente:

  1. Es importante asegurarse que las familias comprendan el significado del DRDP (2015). Los profesionales comprenden las secuencias esperadas del desarrollo del niño y están capacitados para comprender cómo estas secuencias se reflejan en el DRDP (2015). Los padres quizá no comprendan ampliamente el significado del DRDP (2015) sin explicación o ejemplos. Puede resultar útil proporcionar a las familias ejemplos sobre los tipos de comportamiento que se deben tener en cuenta o las rutinas y actividades que podrían servir de contexto para la evaluación. Por ejemplo, en vez de pedirle al padre de familia que describa la manera del niño de agarrar las cosas, tal vez le pregunte que describa la manera como el niño coge los pequeños trozos de cereal durante la hora de comer.
  2. Puede ser razonable que las observaciones de los padres y proveedores de servicios difieran, dada la variedad de comportamientos del niño en las diferentes áreas a ser evaluadas. Por ejemplo, los padres pueden tener muchas más oportunidades de observar al niño que el profesional cuando éste se viste o come.
  3. El comportamiento del niño puede variar en diferentes actividades y rutinas que ocurren en un salón de clases versus las actividades que se dan lugar en el hogar o en la comunidad. Sabemos que el comportamiento del niño depende del entorno. Es importante comprender de qué manera las diferentes actividades y rutinas que ocurren en el salón de clases versus aquellas que se dan en el hogar o en la comunidad, pueden influenciar el comportamiento del niño y las observaciones del DRDP (2015). Por ejemplo, las interacciones de los niños con personas adultas familiares pueden variar en la escuela y en la comunidad. Por ejemplo, un niño se puede comunicar verbalmente en la casa, pero puede ser muy callado en la escuela donde más de una persona hablan al mismo tiempo.

Recuerde, no todas las perspectivas sobre el comportamiento del niño basadas en las observaciones de los padres o de los profesionales necesitan ser congruentes. De lo contrario, trate de lograr convergencia o reciba las perspectivas de aquellas personas que conocen mejor al niño y quienes hayan tenido repetidas oportunidades de observarlo en diferentes entornos y circunstancias.

Recomendación: Los evaluadores deben invitar a los padres a compartir sus observaciones para que ayuden a proporcionar información de utilidad para completar el DRDP (2015)

El invitar a los padres a compartir sus observaciones sobre el desarrollo y comportamiento de sus hijos es considerado como una práctica recomendada en el área y para la evaluación del DRDP (2015). Las observaciones de los padres son útiles para informar las decisiones en la evaluación, instrucción, e intervención. Cuando las observaciones de los padres se combinan con las observaciones de los profesionales, las perspectivas de los padres pueden ayudar a los evaluadores a convergir en una figura del niño más completa en una variedad de entornos. Los hallazgos de la investigación sugieren que las observaciones de los padres son confiables y válidas y deben ser consideradas como elementos esenciales en el proceso de una evaluación comprensiva.

References

Beckman, P. (1984). Perceptions of young children with handicaps: A comparison of mothers and program staff. Mental Retardation, 22, 176-181.

Dinnebeil, L. & Rule, S. (1994). Congruence between parents’ and professionals’ judgments about the development of young children with disabilities: A review of the literature. Topics in Early Childhood Special Education, 14, 1-25.

Gradel, K., Thompson, M.S., & Sheehan, R. (1981). Parental and professional agreement in early childhood assessment. Topics in Early Childhood Special Education, 1 (2), 31-39.

Snyder, P.A., Thompson, B., & Sexton, D. (1993, January). Congruence in maternal and professional early intervention assessments of young children with disabilities. Paper presented at the annual meeting of the Southwest Educational Research Association (SERA), Austin. [Outstanding SERA paper for 1993, also presented in session (#25.17) for distinguished papers from regional research associations, American Educational Research Association, Atlanta, April 14, 1993]  ED 354 274

Suen, H.K., Logan, C.R., & Bagnato, S. (1995). Parent-professional congruence: Is it necessary? Journal of Early Intervention, 19, 243-252.